Liberen la cultura.

Nuestros pasos.

El hacktivismo se concibe como una práctica política que pretende repensar y transformar las relaciones de poder en los ámbitos tecnológicos y comunicacionales ‘…Y en una sociedad en la que el poder social y productivo se articula a través de las tecnologías de la comunicación y la información, la práctica hacker deviene social, el hacking se convierte (también) en hacktivismo’ (Hacklabs tecnologías y redes de ensamblado colectivo de autonomía digital v.0.9 Xabier Barandiaran 2013).

EL HACKTIVISMO:

ENTRE LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA Y LAS TÁCTICAS DE SUBVERSIÓN DIGITAL.

Edixela Karitza Burgos Pino

En Agosto la defensa de la cultura libre se reitera como uno de nuestros intereses, desde el inicio del mes empezamos a tratar este tema, a partir de reconocer el debate que genera la aplicación de leyes que reglamentan el derecho de autor en entornos digitales, en este sentido a partir de un recuento histórico de las diferentes versiones de la  #LeyLleras se descubre el trasfondo de este tipo de normas, que están muy ligadas a la aplicación de los tratados de libre comercio (TLC), desde los que se ejerce presión para modificar las leyes adaptándolas a un modelo que trabaja en función de combatir la piratería, pero que no tiene en cuenta las formas modernas de compartir información, en un entorno tan amplio como Internet.

Enterarse del contexto y entenderlo ha sido el primer paso, una incitación a escudriñar en nuestras prácticas y situarnos desde el lado de usuarios y consumidores de contenidos, plataformas, programas entre otras, activar nuestras miradas desde una perspectiva que se contrasta con la intencionalidad de los múltiples ejercicios de aprendizaje que emprendemos cada semana, desde los cuales proponemos otras maneras de generar y compartir saberes.

Sumar fuerzas y acompañar lo que desde otras iniciativas se está llevando a cabo es otro paso a dar, en este sentido nos unimos a la campaña Liberen la cultura, liderada por la Fundación Karisma,  y activamos nuestro apoyo con la campaña compartir no es un delito, en defensa a Diego Gómez, biólogo que está a punto de ser juzgado por violación de derechos de autor por el hecho de compartir un documento académico en Internet.

“Debemos obtener la información, donde quiera que esté almacenada, hacer nuestras copias y compartirla con el mundo. Debemos recopilar material que no tenga derechos de autor y añadirlo al archivo. Debemos comprar bases de datos secretas y colgarlas en la Web. Debemos descargarnos publicaciones científicas y subirlas a las redes de intercambio de archivos.”

Guerilla Open Access Manifesto, Julio de 2008:

Esta cita es un ideal un tanto utópico sobre la libertad de la información, que nos abre el camino para dar un paso más y reconocer que usando herramientas libres en la comunicación, en la producción de contenidos, en la manera que los compartimos usando licencias libres estamos aportando a una construcción colectiva, un camino en el que aún nos quedan muchos pasos por dar, nos preparamos para atender situaciones concretas en un momento coyuntural por el que atraviesa el país, una nueva propuesta de #LeyLleras está en camino y desde la práctica de la cultura libre  y el derecho a la libre información, sabemos que hay muchas cosas por aprender y sobre todo muchas decisiones que tomar, aplicar todo lo aprendido en función de problemáticas reales, atreviendonos a crear y remezclar, reconociendo a quienes nos inspiran, integrándonos a un tejido que crece a nivel global.

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