La residencia de Lucía

Todas nuestras vulneraciones tienen que ver con la idea de género que tenemos, codificaciones de género, se nos está permanentemente adoctrinando en el género y sus roles”.

Lucía Egaña

Una residencia para reflexionar. Lucía Egaña compartió con nosotras sus saberes durante el mes de agosto. En esta oportunidad Platohedro se convirtió en espacio para la reflexión sobre el género, la normatividad, la sexualidad, la autogestión, el feminismo y la seguridad digital.

Lo sexual va más allá de lo genital, lo sexual se vincula con la forma en cómo establecemos relaciones, afectos, contactos y prácticas; básicamente lo sexual como lo relacional. Desde esta perspectiva cuando hablamos de prácticas que se enmarcan dentro de nuestra sexualidad, se exploran los diferentes hábitos que tenemos a la hora de vincularnos con las otras. Desde este punto comenzamos a reflexionar sobre lo que ha sido establecido como “normal” dentro de los parámetros sociales. La deconstrucción de la privacidad y la sexualidad normativa desde la cotidianidad, los diálogos, las micropolíticas, claro ejemplo de esto fueron las reflexiones que se generaron en los espacios de taller y proyección.

Software libre, autodefensa digital y seguridad feminista.

Las vulnerabilidades que podemos sentir en nuestro diario vivir, muy fácilmente se trasladan al ámbito digital. El género juega aquí un papel fundamental, nuestras vulnerabilidades aumentan con relación a las representaciones de género que elegimos y nuestra orientación sexual. Si en algún momento internet fue una oportunidad de ser anónimos, esta idea desde hace algunos años se desvaneció; internet actualmente es una de las formas de control más potente que existe y paradójicamente es una de las fuentes de información más amplia. Estamos en el momento indicado para hacer uso consciente de las herramientas que la web y el mundo digital nos facilita, como medida esencial para no ser simplemente un producto más en un sistema de mercado.

Invitamos a conocer, leer y usar herramientas como las que señalamos a continuación para tener un poco más de control sobre nuestra información y disminuir las vulnerabilidades frente a nuestras prácticas en internet.

Tras los talleres de Software libre, autodefensa digital y seguridad feminista, se publicó el fanzine “Me falta privacidad para la autonomía de mi deseo”  que realiza una pequeña recopilación de lo vivido durante las sesiones y documenta herramientas que nos permiten indagar a fondo sobre la seguridad digital.

Sexjaquing.

Sexjaquing fue un cine foro de 3 días para pensar y reflexionar crítica y colectivamente en torno a sexualidades invisibilizadas y excluidas de las representaciones más normativas del sexo. La pornografia tradicional en gran medida refleja violencias contra las mujeres, y en contraposición a esta realidad diferentes personas y feministas como Annie Sprinkle han cuestionado, analizado y producido lo que se podría denominar postporno. Este podría ser un referente para ampliar los imaginarios sexuales, proponer otras formas de representar la sexualidad que no entran dentro de las categorías comerciales habituales del porno, sexualizar objetos que no han estado sexualizados, e incluir cuerpos e identidades que de alguna forma presentan un hackeo de las convenciones impuestas.

Las proyecciones permitieron abrir espacios de diálogo con públicos diversos en Medellín, donde diferentes situaciones de exclusión y discriminación vividas por algunxs de lxs participantes fueron temas de conversación. Cuestionar las relaciones y las prácticas, sobre cómo la normatividad y las tecnologías del género ha trabajado sobre nuestros cuerpos, identidades y deseos, fue una necesidad emergente que invitaba a construir acciones de libertad que no respondieran a comportamientos relacionados con determinados géneros y a comprender la sexualidad como un espacio de placer y acción política.

Metodologías Subnormales, una exposición de Lucía Egaña Rojas.

La muestra recogió una serie de procesos pedagógicos y trabajos desarrollados por Lucia durante su residencia en Platohedro.

Metodologías subnormales propuso reflexiones y experimentaciones sobre la tecnología en diferentes formatos (textos, imágenes, collage audiovisual) desde un lugar subalterno, en donde el fallo, el error y la precariedad son tomados como insumo para la creación.

La metodología subnormal supone una deslealtad a los métodos académicos convencionales, en cierto sentido carroñera, que utiliza diferentes formas para recoger y producir información sobre sujetos que han sido deliberada o accidentalmente excluidos de los imaginarios tradicionales.

La metodología subnormal combina métodos que a menudo parecen contradictorios entre sí y rechaza la presión sistémica hacia una coherencia entre disciplinas.

Frase de Jack Halberstam, reformada por Lucía Egaña.

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