Electrónica a Mano.

Marco Valdivia de Asimtria.org de Perú fue el residente de septiembre en Platohedro, en su estadia dinamizó una serie de actividades como: el Encuentro de Ruido Latinamericano REUDO ’16, el ciclo de talleres “Electrónica  a mano” y un taller de Ruido para niñxs (RPN) para lxs participantes del Matinée. Un trabajo logrado gracias a la gran capacidad de adaptación, reflexión y carisma con que Marco se caracteriza.

Marco en su proceso de enseñanzas, como preámbulo a lo que fueron sus talleres, nos compartió algunos vídeos sobre el proceso de explotación de recursos naturales, que son usados como materias primas para la construcción de los componentes electrónicos, las imágenes desgarradoras de la naturaleza devastada aclaran un plano oscuro que hay detrás de la electrónica, así pues antes de vernos inmersos en el desarrollo de un dispositivo,  guardamos silencio para reflexionar sobre el gran impacto que el uso de estas tecnologías, generan sobre el medio ambiente.

En este mismo sentido destacamos las metodologías pedagógicas que Marco compartió, por ejemplo para hablar del flujo de voltajes usó la analogía del flujo de un río, así como la función de un condensador con las represas los ríos,  entender así el funcionamiento de la tecnología es una tarea fácil, sobre todo con el trabajo con lxs niñxs, de esta manera RPN fue un gran aprendizaje tanto para lxs chicxs del matinée como para los chicxs de la Jaquer Escool  pues es una forma alternativa y más “bonita” frente a los formatos habituales de replicar este tipo de saberes.

Agradecemos la invitación de Marco para poner sobre la mesa la recursividad y la “precariedad”,  hacer con lo que tenemos a la mano, encontrando la riqueza donde no la hay, una enseñanza constante durante el ciclo de talleres Electrónica a mano, que complementado con las invitaciones a la reflexión, nos llevan a plantear que trabajar con Marco es hacer realidad  la anarquía electrónica.

Finalmente vale la pena hablar del REUDO evento que posibilitó el encuentro de muchas personas de la ciudad y de Latinoamérica para hacer/escuchar ruido y hablar en torno a esta práctica sonora. Toda una complicidad lograda desde las confianzas y el esfuerzo de muchxs, esta experiencia nos llevó a reflexionar, sobre nuestro hacer ruido y  como desde un interés común se pueden generar este tipo de espacios, desde los cuales nos hacemos visibles y damos cuenta de cómo es posible el trabajo colaborativo, que nos permite autonomía frente a los siempre complicados métodos de financiación. El REUDO nos queda en la memoria y para recordarlo nos quedó el documental La Aguja que teje, no la tijera que divide.

Gracias Marco por habitar el hogar con su noble energía y por dejarnos tantos aprendizajes y desafíos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *